0 Notes & Comments

De vuelta de Boulogne

Otro fantástica semana en Boulogne (Paris) con mi equipo de desarrollo. Ha pasado volando, me lo he pasado genial y hemos avanzado mucho como en cada viaje. A parte de el trabajo una de las delicias de ir a Paris es la comida. No hay dudas que a la gente de allí les gusta comer bien, bueno y de calidad.

Como un ejemplo, y gracias a mi amigo Fred, me traje a casa un par de quesos que han resultado ser buenísimos. Por un lado Fourme d’Ambert (redondo a la derecha), un queso azul bastante fuerte y perfecto con el vino. Por el otro Morbier, un impresionante queso del cual tanto Laia como yo somos fan oficiales.

2 Notes & Comments

Primera clase después de 25 años

Hace aproximadamente 25 comencé a tocar la guitarra y el pasado viernes 7 de Marzo recibí mi primera clase de guitarra. parece realmente increíble.

Por si tenéis curiosidad os cuento un poco de historia. Empezó un verano en el cual visité mi familia en Jerez de la Frontera, Cadiz. Estuve allí un mes en el cual escuché mucha música y compré un libro bastante malo acerca de como tocar la guitarra. Lo cierto es que no tenia guitarra y por lo tanto hice aquello para lo cual estaba bien entrenado, estudiar. Estudie toda la teoría que el libro contenía, que visto en perspectiva, no era mucha pero no estuvo mal para empezar. Ese mismo año, en navidades pedí a mis padres una guitarra. En mi casa no sobraba el dinero es por eso estaré siempre agradecido de que mis padres hicieran el esfuerzo de comprarme una guitarra española por 5000 pesetas, que ahora no parece mucho, pero entonces para muchas economías, incluida la de mis padres, lo era.

Empecé a trabajar en el instrumento utilizando un método muy básico, la fuerza bruta. Tocaba los acordes mayores que extraje del libro 40 veces al día (do, re mi, fa, sol, la, si, do, re,…). Es posible que mi madre cogiera algún que otro dolor de cabeza debido a ello. Al resultar efectivo, aplique la misma metodología a acordes menores. Una vez dominados, comencé a tocar canciones para las que no tenia partitura, por lo que lo hacia de oído. Un poco de todo y mucho de Hombres G.

La guitarra nunca ha sido algo a lo que yo quisiera dedicarme. Resultaba y resulta ser una necesidad que queda cubierto tocando un ratito cada día. Ha habido épocas en las que no he tocado nada, otras en las que he tocado mucho y otras en las que me he peleando con una partitura por meses. Eso si, siempre en ratos libres. En los últimos años de instituto teníamos un grupo, pero ya que yo era el guitarrista más malo me tocaba tocar el bajo. Pero eso acabo pronto por que comenzó la universidad. En el piso que compartía con los compañeros de la uni siempre había un par de guitarras y siempre encontrábamos un rato para tocar unos acordes.

Cuando comencé a trabajar, ahorrando de las dietas de los numerosos viajes a Alemania ahorre para compra mi primera guitar. Una Fender Jaguar fabricada en Japón, una preciosidad que me ha durado hasta principios de este año. Nuca compre amplificador ya que usaba algún multi-efectos y auriculares, ¡total, para tocar en casa! Pero el pasado año compré un Fender Blues Junior edición limitada del cual estoy enamorado. Este año los reyes magos me trajeron una Fender Stratocaster Deluxe Americana, lo que muchos llaman “un guitarrón”.

Hace aproximadamente 8 años comencé en mis ratos libres a estudiar toda le teoría asociada a la música jazz, la estructura, los acordes, escalas y improvisación. Lo cierto es que es todo un mundo, pero no tenia prisa. El mes pasado finalmente, y empujado por mi experiencia con Julia en su escuela de música decidí apuntarme y probar a ver que tal, y por ahora no puedo estar más contento.

Me queda mucho que aprender, pero creo que me lo pasaré bien.